sábado, 24 de abril de 2010

María.

Aquí no tenemos nubes de algodón de azúcar ultra dulce en las que puedes acostarte, mientras un ángel te refresca con un abanico de hojas de vegetación exótica. Tenemos nubes de humo, que te siguen adonde quiera que vayas y te intoxican con su olor a odio, dolor y desesperanza.


No, no nos quedan ángeles celestiales con túnicas blancas y aureolas doradas. Aquí visten de falsedad e hipocresía y sus aureolas están formadas por pensamientos egocéntricos. Tampoco tenemos cantos de felices ruiseñores, nuestros cuervos sólo desconfían y critican enjaulados en envidia.


Convertiré este mundo en otro muy diferente, uno en el que poder vivir. Me llevará mucho tiempo, sí, y necesitaré tu ayuda. ¿Me vendes tu sonrisa?

1 comentario:

  1. Oooooh (L)
    Que entrada más bonita :) ¡Me voy a celar! ¿Eh? ¡Yo quiero una entrada de las ñordas! O de Compañía! jajajaja
    COMPAAAAAAÑÍAAAAA :)

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